4 ingredientes para el amor consciente, el verdadero amor yogui.

Nos encontramos en un momento en el que los patrones de relación están en un punto extraño. Hace tiempo que vienen cambiando, comenzamos el siglo XXI con un profundo cambio, sin embargo vamos a terminar la segunda decena y todavía no han aparecido propuestas funcionales y sobre todo satisfactorias.  Reconozcámoslo, mayoría de las relaciones presentan serias dificultades. Encontrar una pareja estable y que se sienta realizada en el tiempo no es nada fácil.
 La verdad es que debemos asumir que por regla general nos lanzamos al amor usando los clichés de las películas. Hemos estado esperando que apareciera el “amor de nuestra vida” para permitirnos ser felices. Personalmente así lo he hecho durante gran parte de mi vida. Intentando rescatar princesas. Y alguna rescaté, pero al cabo de un tiempo parecía que ese néctar excitante se agotaba y volvía a sentirme pesado y gris.
Creo que es un sentimiento general: estamos insatisfechos y decepcionados del amor romántico. Pero lo peor es que no encontramos la forma de superar esto. Y no solo a nivel sentimental. También en nuestras relaciones habituales pasa lo mismo, con nuestros amigos, en el trabajo…
Siento que estamos en una profunda crisis general de valores. Pero creo que esto es positivo. La crisis trae en su interior la semilla de la oportunidad.
Personalmente, creo que necesitamos amarnos de forma consciente. Necesitamos ser valiente. Necesitamos un cambio.
¿qué es el amor consciente?
Me gusta definirlo como una relación emocional profunda en la que ambas partes se sienten comprometidas con un propósito, y ese propósito es el crecimiento. Un crecimiento tanto de ellos mismos como individuos, como de un crecimiento como pareja. Veo claro dos entidades para que se produzca este amor consciente. Los individuos particulares y la pareja que forma su unión. Y habrá que considerar y nutrir a las tres partes.
En la concepción de las relaciones de siempre, nos involucramos en una pareja para satisfacer nuestras necesidades de compañía, afecto, etc… Somos como vampiritos que chupamos del jugo de la pasión que aparece al intimar con otra persona. Pero esto tiene una fecha de caducidad. Sino se recarga, acaba agotándose. Entonces la persona amada deja de ser valiosa, pues nos sentimos vacíos y sin excitación. El néctar se acabó.
Sin embargo, cuando dos personas se encuentran y deciden unirse en una relación consciente, esta unión se establece en unos valores que van más allá de la gratificación. El abrazo mutuo se convierte en un camino de evolución y ya no es un suma de dos individuos, sino que algo más grande que ellos mismos se establece. Se produce una expansión mutua.
Si estás buscando pareja te animo que busques una relación consciente. Estos puntos te ayudarán a ello. Si ya estás involucrado en una relación verifica si realmente es la que deseas.

¡Adiós amor romántico . Bienvenido amor consciente!

1.- Una pareja consciente no está aferrada a los resultados, sino que es responsable y sabe que su crecimiento es lo más importante.
¡Con esto no quiero decir que no les importe lo que les pase! Ni que uno no pueda fantasear con como va a funcionar la relación. Lo que significa es que la prioridad de la relación es el crecimiento. En todos los planos: físico, mental, emocional y espiritual. Y cuando este crecimiento se detiene es cuandoempezamos a sentirnos mal. Sentimos que algo está fallando. ¡Nos estamos traicionando!
El amor romántico tiende a sofocar este crecimiento, porque crecer a veces duele, y a este tipo de amor solo le interesa la excitación, el placer o el dolor como fin en si mismo. Sencillamente por esto. Para que todo salga como nosotros queremos nos esforzamos en manipular a nuestros compañeros a través de sutiles chantajes para que actúen de forma determinada. En otras ocasiones somos nosotros los que nos reprimimos para que no vean quienes somos en realidad por temor a ser rechazados. Esto hace que nos sintamos pequeños y que nuestra fuerza personal poco a poco se vaya debilitando. Entonces empezamos a sentirnos en una jaula de oro.
La pareja consciente busca y valora el crecimiento y sabe que este es el secreto para mantenerla viva. Aunque a veces el crecimiento duela y de miedo. Pero la diferencia es que afrontarlo y superarlo juntos nos ennoblece y fortalece como personas y pareja. Nos purifica. Nos llena de
vitalidad.
2.- Cada persona en la relación consciente debe responsabilizarse de su propia basura.
Todos traemos una mochila. Las parejas conscientes entienden que vienen con heridas y que estas despertarán en la relación. Saben que aparecerán sentimientos de abandono, rechazo, inseguridad, celos…ese montón de mierda que emerge cuando empezamos a intimar lazos con otra persona.
La mayoría de nosotros todavía creemos que amar es sentirnos bien únicamente y que cuando empezamos a sentirnos incómodos o dolidos es que algo no funciona en la relación. Lo que nos cuesta ver es que la mayor parte de esos malestares provienen de nosotros. Estos problemas están causados por nuestras creencias y patrones erróneos. Nuestra pareja y la convivencia únicamente hacen que salgan a flote con mayor fuerza y claridad.
Los miembros de una pareja consciente están abiertos a limpiar sus problemas, los pasados y los actuales, a través del autoanálisis. Sin echar las culpas al otro. Sin evadir sus propias responsabilidades. Para crecer hacia una realidad más sana.
3.-En una relación consciente todos los sentimientos son bienvenidos.
Debe haber espacio para sentir. Los sentimientos son un crisol variado y debería haber lugar para todos los colores. Si, ya sé que a veces no es agradable, pero amar conscientemente pasa por eso. Incluso por dar espacio para que nuestra pareja nos exprese sus fantasías. Aunque escuchar sus anhelos nos haga entrar en terreno resbaladizo y nos ponga nerviosos. Pero quizás sea una de las cosas más sanadoras para nosotros. No estamos acostumbrados a estos ejercicios de honestidad y mostrarnos tal y cual somos. Ni que tu pareja haga lo mismo. Puede que no te guste lo que oyes. Igual te sienta como una patada.
¿Te has parado a observar qué es lo que te hace daño realmente? 
Sé sincero y abre tu mente. Dijimos que en el amor consciente comprendamos a los individuos aislados pero también la pareja como un ente. Deja que se nutra esta entidad.
Estamos acostumbrados a reprimirnos por el temor de ser rechazados y no sentirnos amados. Pero esto nos ahoga y encorseta.
Necesitamos una rigurosa honestidad para rebelar aquellas partes de nosotros que son más difíciles de mostrar y dejar que “nuestro amado” haga lo mismo. Cuando hacemos esto la pareja vibra y se llena de vitalidad.
4.- La relación consciente en un espacio para la práctica el amor.
Porque el amor consciente entiende el amor como un entrenamiento. Es una práctica de aceptación constante. De presencia diaria en el momento presente. Un ejercicio constante de perdón y exploración de nuevos territorios en los que nos podemos sentir frágiles y vulnerables.
El amor no es un destino. No es un sitio al que se llega y uno se tumba a descansar. Queremos estar de subidón pasional todo el tiempo y no bajar nunca de ese estado. En cuanto lo hacemos, entendemos que algo falla. Convertimos las relaciones en drogas a las que nos enganchamos como adictos.
El amor consciente no tiene nada que ver con esto. Es un viaje con sus subidas y bajadas. No atiende a fórmulas estereotipadas. Debemos preguntarnos constantemente y descubrir en la adversidad una nueva oportunidad para crecer, tanto individualmente como juntos.
Los amantes conscientes son salvajes y atrevidos. No se acomodan. Es necesaria una atención fiera para esto. Un gran valor. Y permitir que el amor se manifieste con toda su cruda belleza.
A mi amor consciente, gracias por ayudarme a crecer.
¡Hagámoslo juntos!

Photos: unsplash

Artist: @nadinesahaabana;@michaelfenton; @anneliesephillips