FITOTERPIA ENERGÉTICA

ACERCÁNDOTE A LAS PLANTAS CON EL CORAZÓN…

Paracelso, alquimista, médico y astrologo suizo del siglo 16 dijo: “Todo vegetal esta señalado por la naturaleza, y para lo que él nos significa, eso es bueno”. Esto es lo que hoy conocemos como signatura de la planta, es decir la planta es similar a la enfermedad, al órgano o a la persona que cura. Siguiendo esta teoría, podríamos conocer parte importante de las propiedades de una planta, únicamente viendo su forma, su color, el hábitat en el que se desarrolla, su olor, gusto o textura. Podríamos también llegar a comprender como a lo largo de la historia, los curadores de muy diversas culturas, han llegado a conclusiones sobre las propiedades de plantas que hoy en día nos parecerían muy improbables sin las grandes tecnologías bioquímicas que poseemos.

Veamos una de las relaciones que puede existir entre el color de un vegetal y sus propiedades fitoterapéuticas.

El color amarillo de una planta se ha relacionado con su propiedad de ayudar en trastornos hepáticos y biliares (pensemos en la ictericia, coloración amarilla de la piel, de una persona con problemas a nivel del hígado). Muchas de las plantas con este color son además amargas, cualidad que viene a recalcar el efecto beneficioso sobre el sistema digestivo y en particular sobre el hígado y la vesícula biliar. Algunos ejemplos de estas plantas son el diente de león,  el aloe vera, la celidonia o el sello de oro. Observamos además que las plantas de color amarillo también son buenas para afecciones oculares (contienen dos pigmentos, la luteína y la zeaxantina, que forman parte de la retina ocular) y según la medicina tradicional china, los ojos son los órganos externos asociados con el hígado, aparece aquí de nuevo la relación entre la pareja de órganos hígado-vesícula biliar y las plantas amarillas.

Como ya dijimos, otra característica que puede inferir en las propiedades de una planta es el hábitat en el cual crece. Por ejemplo los  vegetales que se desarrollan en terrenos húmedos, cerca de arroyos o rodeados de agua  suelen ser buenos diuréticos, que ayudan a eliminar el exceso de agua y a  limpiar el sistema urinario evitando así la acumulación de tóxicos y la formación de piedras. Hoy se sabe que al crecer en zonas de gran humedad, los suelos son ricos en materia mineral y por lo tanto la planta acumula una mayor cantidad de minerales como por ejemplo el potasio, de efecto diurético en el organismo. Es el caso de plantas como la cola de caballo, la ortiga verde, la pimienta acuática o las mentas.

La teoría de la signatura ha acompañado a alquimistas, chamanes, curadores, herboristas a lo largo de los siglos, retomémosla, acerquémonos a las plantas con el corazón, aprendamos a leer en sus hojas, en sus flores, en sus raíces y escuchemos todo lo que tienen que decirnos.

Próxima formación en fitoterapia energética, enero 2018.

Autora y docente: Claudia Grinvalds