Aceptación profunda

Pensamos que podemos adivinar lo que los demás están pensando o sintiendo. Pero en realidad no tenemos ni idea de lo que pasa por dentro de otro ser humano.. Y aunque preguntemos, solemos mentir sobre cómo nos sentimos.

Ella: “¿estás bien, qué te pasa?”

El: “Nada, estoy bien”.

Nos esforzamos en poner buena cara cuando en realidad estamos jodidos. Pretendemos dar una imagen de que va bien porque nos aterra que nos vean vulnerables y encarar la verdad: las cosas no son siempre arco iris ni mariposas, ni transcurren según nuestros planes.

Lloro cuando mi falta de aceptación se hace insoportable. No me escondo detrás de una sonrisa hipócrita. Esto es aceptación profunda.

Las cosas siguen estando bien, aunque me duelan y  esté jodido.

Namaste.

Pedro

 

aceptación profunda