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Razones por las que el jengibre no puede faltar entre tus remedios caseros

El jengibre es una planta de largo tallo y flores llamativas, que se cultiva fundamentalmente en Asia. Tradicionalmente, su raíz ha sido utilizada para la elaboración de sabrosos platos, pero no es no su sabor especial lo que lo hace tan valioso sino su gran poder medicinal. Es un remedio fácil de encontrar y de precio asequible, que puede ser uno de nuestros mejores aliados en el cuidado de la salud.

 

jengibre

 

Estas son algunas de las propiedades que hacen a esta raíz tan especial.

DIGESTIVO

El jengibre ayuda con los problemas estomacales. Fortalece el aparato digestivo previniendo episodios de estreñimiento y digestiones pesadas. Contribuye a la eliminación de gases y a la absorción de nutrientes, facilitando el proceso digestivo.

Su sabor picante ayuda a digerir más fácilmente los alimentos, evitando la acumulación de toxemia y ayudando, por tanto, en procesos de adelgazamiento.

Por otro lado, el toque picante también contribuye a aumentar el apetito, lo que le convierte en un buen aperitivo, indicado para personas con problemas de apetito.

Otro beneficio para el sistema digestivo que nos ofrece está raíz es que reduce la sensación de nausea, siendo muy recomendable masticar un trozo pequeño o rallar un poco en agua para aliviar esta desagradable sensación en situaciones como los primeros meses de embarazo, viajes, etc.

EXPECTORANTE

Entre las propiedades del jengibre se encuentra su valor expectorante que ayuda a eliminar moco, contribuyendo a mejorar los síntomas en procesos catarrales como la tos, congestión, garganta irritada y problemas respiratorios.

 

CIRCULACIÓN SANGUÍNEA

El jengibre contiene minerales como el magnesio y el zinc, fundamentales para el estado óptimo del sistema circulatorio. El consumo de jengibre ayuda a estimular el sistema circulatorio, reduciendo las posibles consecuencias de una circulación deficiente, tales como venas varicosas o sensación de piernas cansadas.

Esta raíz mejora el estado de los capilares, evitando la solidificación y coagulación en la sangre, previniendo, por tanto, a su vez, dolencias o afecciones del corazón.

ANTIINFLAMATORIO

El jengibre contiene componentes activos con elevada acción antiinflamatoria como los gingeroles o la curcumina, por lo que es muy recomendable consumirlo cuando hay problemas de reúma, artritis, o cualquier proceso inflamatorio en el cuerpo, ayudando a su reducción.

DOLOR DE CABEZA

El jengibre será tu aliado si sufres de migraña o sueles padecer frecuentes jaquecas, ya que su consumo reduce los síntomas de este incómodo y, a veces, desesperante dolor.

ANALGÉSICO

Su efecto analgésico lo convierte en un remedio natural muy recomendable para hacer frente al dolor de cualquier tipo, de  forma natural y sana. Dolores musculares, de articulaciones, menstruales, tanto su aplicación externa como interna ayudan a mejorar este tipo de dolor, gracias a los gingeroles.

 

UN REMEDIO OTOÑAL

El uso del jengibre es sencillo, una vez pelado lo puedes cortar en rodajas y rallarlo y aderezar platos dulces y salados, batidos, zumos, tés. A continuación un pequeño remedio ahora que comienza el otoño y estamos expuestos a catarros y enfriamientos con el cambio de estación.

Infusión de jengibre:

Hervir agua a fuego lento, con unas rodajas de jengibre, también se puede rallar. Cuando comience a hervir retirar del fuego y dejar reposar unos minutos (5 minutos es lo ideal). Añadir unas gotas de limón. Si te gusta dulce, puedes endulzar con stevia, miel o sirope.

Nota: como cualquier remedio natural se recomienda no abusar del jengibre y siempre consultar con el médico si existiera alguna situación de salud específica.

 

CÓMO CULTIVAR JENGIBRE

Para que nunca falte en tu botiquín casero te explicamos la sencilla forma de cultivar jengibre en tu casa y tener a mano siempre este formidable remedio.

Necesitamos comprar una raíz que esté bien fresca, si la raíz tiene un brote mejor que mejor, pero si no es así, lo puedes meter en agua hasta que aparezca un brote verde (una noche es suficiente) y luego proceder a cultivarlo.

Utiliza una maceta de tamaño medio, que tenga mucho diámetro (ancha) y llénala de tierra de buena calidad (ecológica) con abono (una parte por tres de tierra), la tierra debe estar húmeda ya que esta raíz necesita de humedad para crecer. Debes introducirla en la tierra, en horizontal, quedando en la parte superior el brote verde y la raíz asomando en la superficie. Para su cuidado debe estar en un lugar fresco, ya que debe preservar siempre humedad para crecer. Es importante que cuando la plantes la tierra esté suelta para que filtre bien el agua. No debe darle el sol directamente ni debemos regarlo con abundante agua, mientras la tierra se mantenga húmeda es suficiente. Para lograr esto lo recomendable es depositar agua en un plato cada cierto tiempo y dejar que la planta vaya absorbiendo el agua que vaya necesitando.

Es importante también que tengas en cuenta que las bajas temperaturas no son buenas para el desarrollo y crecimiento del jengibre.

Crecerá una planta. Nosotros utilizaremos su raíz, normalmente nuestro remedio estará listo al cabo de unos diez meses, lo sabremos cuando las hojas adquieran un tono amarillento, como si estuvieran secándose. Es importante no tardar mucho en recolectarlo ya que si dejamos pasar tiempo la raíz será más fibrosa y aunque se puede consumir no será tan agradable como si está en su punto.

 

Escrito por Equipo AIYA


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Publicado por AIYA / Publicado el 25 Sep
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